17 de julio de 2015

Relog XII: Llegando a un desenlace tortuoso

El tiempo había pasado por su vida como una fugaz ráfaga de viento y, al igual que esta, había ido erosionando partes de su deshilado corazón.

Los recuerdos permanecían encerrados en aquel baúl, aunque sin estar cerrados bajo llave, lo que permitía que, alguna que otra vez, escapasen y se camuflasen en forma de recuerdos felices y necesarios de añorar.

La lluvia seguía empapando su pelo cada vez comenzaba el cielo a llorar, y el olor a suelo mojado la trasladaban hacia lugares lejanos. Eran escasos los momentos en los que se permitía pensar en aquello, hasta que, un día, sin apenas ser consciente, perdió el recuerdo de su mirada.

Trató de buscarla, pues algo en su interior le pedía que la sintiera de nuevo, le pedía volver a sentir como aquellos ojos la hacían comprender la realidad de una manera diferente.

Los esfuerzos siempre fueron en vano, pues sabía, que aquello que le hacía sentir un mar embravecido en sus ojos, jamás volvería.

Debía de comenzar a entender que el pasado, debía que quedarse atrás...