25 de febrero de 2017

La princesa de alguien

Y entonces, alguien te ve como a una princesa, y aunque tu jamás te imaginaste como tal, te lo crees por un instante.

Por un instante crees que es posible ser una princesa de belleza infinita, capaz de hacer suspirar con cada paso que das al inventor de tal termino tan mal aplicado.

Por un instante, te crees habitante de un deslumbrante castillo que nunca existió, gobernando un reino que nunca llegó a construirse.

Por un instante tu mente divaga por los rincones de la imaginación, creando recuerdos inventados e ilusiones efímeras...

Por un instante, vuelves a la realidad para ver tu verdadero ser.

Un ser maltrecho, inseguro y torpe que habita dentro de ti. Un ser que solamente expone al mundo una forma imperfecta de ver las cosas, que busca cobijarse entre las sombras y sonreír a la nada para fingir. Un ser que quemó aquellas ideas con el fin de enterrar las cecinas ardientes. Un ser nuevo.

Y por un sólo instante, la corona se cayó a tus pies...


10 de enero de 2017

Una pared blanca.

El tiempo a veces llega a ser ambiguo y escurridizo, tanto como para no poder agarrarlo, tanto como para perderlo...

La única señal que quedaba en aquel cuarto que indicase que el tiempo había pasado e
ra la estela de polvo que se había posado sobre los objetos de la habitación. En su rincón, una pequeña niña estaba acurrucada abrazándose las piernas y escondiendo la mirada del mundo. Sus lagrimas habían mojado su ropa y habían dejado un surco sobre sus mejillas, como si de gotas de mar salada se tratasen. El tiempo la había consumido en pensamientos inertes que apenas la dejaban moverse, provocando en aquella pequeña chica una sensación de desapego con el mundo. Dejó de ser quien era para encerrarse en aquella habitación oscura, donde el tiempo pasaba pero no le afectaba.

En muchas ocasiones pensó en salir, o simplemente en abrir la puerta hacia el mundo exterior, pero un temor interior se lo impedía. Cómo si se tratase de un parásito interno, la impotencia se hacía presa de su cuerpo.

Por aquella época, la chica pensaba que no había salida, y que esa era la única vida posible en aquella dimensión. Llegó a pensar que la oscuridad era bonita, y que las lágrimas eran símbolo de una vida plena. Su rutina se centró en sobrevivir dentro aquella habitación, intentando que los pocos rayos de sol que entrasen no se colasen demasiado para no enfadar a su impotencia. Había días donde parecía que el parásito estaba dormido y no podía hacerle daño, y nuestra chica se atrevía a retirar las espesas cortinas para poder ver el mundo exterior, o, en su defecto, la pared blanca que se mostraba frente a su ventana. Para aquella indefensa niña era suficiente...



21 de diciembre de 2016

Volviendo a ser la niña.

Las puertas rechinaron al abrirse de nuevo. Aquella habitación se presentaba en un extraño momento inerte, cómo si lo único que hubiese pasado por ella fueran los años y el polvo, pero sin hacer mella en los sentimientos que, hace años, se guardaron en ella. Aunque la oscuridad parecía haber devorado cada rincón de la estancia, un pequeño farol alumbraba, de manera tímidamente,con una tenue luz azúl.

Los pasos de la que fue una niña rompieron el silencio.

Sus ojos, que una vez fueron puros, rompieron en miles de lágrimas que cayeron de manera violenta sobre la superficie polvorienta, creando pequeños surcos de claridad en un suelo lleno de inseguridades que ella misma creía perdidas. El aroma de la sala aún se conservaba intacto, como si la hubiera estado esperando...cómo si aquella sala se hubiera negado a permanecer cerrada, sabiendo que volvería a albergar a aquel corazón lleno de dudas y dolor.

Al fondo del lugar, escondido de miradas indiscretas, se encontraba aquel baúl cerrado y olvidado que desprendía sentimientos de añoranza. Sus dedos rozaron su cerradura, pero se apartaron rápidamente al sentir una brizna de dolor en su pecho, suficiente como para que el latir de su órgano principal se saltase uno de sus pasos y provocase un sentimiento de ahogo.

¿Por qué había vuelto? ¿Por qué nunca tiró la llave de aquella habitación? ¿Acaso el destino quería jugar de nuevo con ella?

Al mirar hacia la entrada de la estancia, por donde se podía descubrir una luz cegadora, la puerta se cerró lentamente, dejando a nuestra antigua niña dos opciones, correr o quedarse....

Sus piernas perdieron la fuerza y sus rodillas dejaron claro que el peso de la naturaleza también actuaba en aquel lugar. Con miedo vio cerrarse aquellas puertas, dejando al otro lado todo lo que le había costado tanto construir. La inseguridad era suficiente para ella en aquel momento...

Tras el último rayo de luz que dejó pasar las maderas de la puerta, la que pensaba que no era tan niña volvió a su rincón donde aprendió a no crecer mientras crecía....donde aprendió a llorar sin ser vista....donde todo parecía mas fácil si nadie mas lo sabía.

7 de julio de 2016

Feliz cumpleaños.

No, no me he olvidado de ti. solamente es que no sabía como decirlo...o tal vez tenía algo de rencor , pero no..no me olvidé de que, a muchos kilómetros de mí, te hacías un año mayor.

He sentido rencor por no poder estar a tu lado, incluso he llegado a culparte por entrar mi vida y después irte, pero después he recordado todo lo que me has dado, lo que me has enseñado, lo que he podido vivir gracias a conocerte.

Eres una persona increíble, y no quiero que tengas dudas jamás de ello...Eres frágil y fuerte a la vez. Eres grande y delicada, eres todo cuando das parte de tí a alguien. Te has convertido en una de esas personas que marcan, de esas personas a las que le regalas un trocito de tu ser, y sabes que no ha sido en vano.

Gracias por regalarme un trocito mas de esperanza, por enseñarme tantas maneras diferentes de ver la vida. Gracias por tus consejos, gracias por tus palabras...Pero siento que no tengo nada para darte a cambio de tanto....

No lloré cuando te fuistes porque no quise asumirlo, pero hoy las lágrimas empañan estas palabras.

Gracias por ser como eres.



Feliz cumpleaños.

29 de septiembre de 2015

Inmortales

Efímero...
Efímero es la sensación que te produce el roce de su piel...
Efímero es el momento en que los labios se juntan por primera vez para romper la timidez de un amor escondido...
Efímero es el valor que somos capaces de crear para momentos concretos de nuestra efímera vida.

Vivimos creando momentos efímeros, que nos dejan un sin fin de sensaciones...

Amargo
Dulce
Estresante
Relajante
PERFECTO

Pero, una vez vivimos todos esos momentos, tan rápidos y fugaces..
¿Que queda de nosotros?


Me gusta pensar que nos podemos volver inmortales creando momentos en la vida de quienes nos rodean, dedicándoles sensaciones, para así crear el recuerdo inmortal de nuestra existencia.

De nosotros no quedarán nuestras hazañas, sino la sensación que dejamos al crearlas.

Dediquemos mas tiempo a volvernos inmortales en esta vida, y menos a ser simples espectadores de momentos ajenos.


17 de julio de 2015

Relog XII: Llegando a un desenlace tortuoso

El tiempo había pasado por su vida como una fugaz ráfaga de viento y, al igual que esta, había ido erosionando partes de su deshilado corazón.

Los recuerdos permanecían encerrados en aquel baúl, aunque sin estar cerrados bajo llave, lo que permitía que, alguna que otra vez, escapasen y se camuflasen en forma de recuerdos felices y necesarios de añorar.

La lluvia seguía empapando su pelo cada vez comenzaba el cielo a llorar, y el olor a suelo mojado la trasladaban hacia lugares lejanos. Eran escasos los momentos en los que se permitía pensar en aquello, hasta que, un día, sin apenas ser consciente, perdió el recuerdo de su mirada.

Trató de buscarla, pues algo en su interior le pedía que la sintiera de nuevo, le pedía volver a sentir como aquellos ojos la hacían comprender la realidad de una manera diferente.

Los esfuerzos siempre fueron en vano, pues sabía, que aquello que le hacía sentir un mar embravecido en sus ojos, jamás volvería.

Debía de comenzar a entender que el pasado, debía que quedarse atrás...

24 de junio de 2015

Reloj XI

Rabia, impotencia, dolor, astío...eran sentimientos que iban naciendo en su corazón conforme sus pies iban realizando un movimiento habitual. ¿Era posible que todo el sentimiento pasado se volviera en su contra?

Ella sintió, por un instante, que su cuerpo se alejaba de su alma, que podía verlo caminar hacia ningún lugar mientras su pequeño ser decidía encerrar sus sentimientos en aquella habitación olvidada donde tiempo antaño residió una niña asustada. El baúl desordenado que había dejado olvidado volvió a abrirse, con el simple propósito de esconder aquel pedazo de sentimiento que formaba parte de su desnutrido corazón. Aquella colección de sentimientos se volvieron similar a un vaso roto en mil pedazos, imposibles de unir.

Sólo le quedaba volver a empezar...