25 de febrero de 2017

La princesa de alguien

Y entonces, alguien te ve como a una princesa, y aunque tu jamás te imaginaste como tal, te lo crees por un instante.

Por un instante crees que es posible ser una princesa de belleza infinita, capaz de hacer suspirar con cada paso que das al inventor de tal termino tan mal aplicado.

Por un instante, te crees habitante de un deslumbrante castillo que nunca existió, gobernando un reino que nunca llegó a construirse.

Por un instante tu mente divaga por los rincones de la imaginación, creando recuerdos inventados e ilusiones efímeras...

Por un instante, vuelves a la realidad para ver tu verdadero ser.

Un ser maltrecho, inseguro y torpe que habita dentro de ti. Un ser que solamente expone al mundo una forma imperfecta de ver las cosas, que busca cobijarse entre las sombras y sonreír a la nada para fingir. Un ser que quemó aquellas ideas con el fin de enterrar las cecinas ardientes. Un ser nuevo.

Y por un sólo instante, la corona se cayó a tus pies...