Supongo que esta vez me toca a mí abrazar los silencios para decir adiós. Hasta que la vida quiera crear un universo donde el caos y la tranquilidad puedan convivir. Adiós al mar embravecido que esconden mis ojos. Adiós a las primeras gotas de lluvia. Adiós sin despedida, sin conversación incómoda, sin historia detrás. Adiós seco y desgastado, adiós repentino y tirante. Adiós a lo que una vez fue ilusión pero hoy se esconde entre las páginas de la frustración. Cerrar otra vez aquella puerta chirriante, que recuerda en cada crujido de su cerradura cada lágrima que la oxidó.
Una puerta cerrada, una llave perdida, y una nueva forma de abrir aquella cerradura que se prometió para siempre cerrada. Silencio salieron de las paredes de aquella habitación. La soledad se seguía sintiendo después de tantos años. La misma confusión que tanto la había hecho sufrir. Tristeza por deshacer pasos que juró olvidados. El olor a talco que desprendía el polvo depositado sobre aquel baúl y la sensación de suavidad sobre la yema de sus dedos le provoca una añoranza insoportable de controlar La niña sigue sentada sobre el quicio de aquella puerta rota, buscando en el espesor de la habitación alguna razón que le sirva para dejar la puerta abierta...
Te sentía en mis entrañas, tú, atrapado en mi propio caos sin salida. Acepté el destino rojo que supuso cruzarme en tu camino, y comprendí que la melancolía era la línea directa hacia ti. Pero el nudo se deshizo. Se aclaró la visión. La perspectiva cambió.
No se puede expresar más sentimiento con tan pocas palabras... y mira que es bonito ese sentimiento.
ResponderEliminarel amor es el sentimiento que mueve al mundo!..no hay nada mas puro y precioso^^
ResponderEliminarUn saludin! y gracias por estar por aqui
Y si no quiere, él se lo pierde.
ResponderEliminar¡Un beso!
Tú te deje o no, di todo lo que sientes y sé tú misma siempre :-)
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